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lunes, 31 de octubre de 2016

Isabelita Rosado no se vende


Doña Isabelita Rosado,  ante su recuerdo inclino mi cabeza como lo hacen todos aquellos y aquellas que se respetan a sí mismos y respetan la dignidad puertorriqueña.  Usted siempre estuvo dispuesta a entregar su libertad y su vida por la libertad y la vida de su pueblo. 

Sé que durante la Insurrección de 1950, tanto usted como Carmín Pérez, Doris Torresola y don Pepe Rivera Sotomayor expusieron sus vidas para proteger la vida de nuestro don Pedro Albizu Campos.  Mucho sería lo que podría escribir acerca de usted, de su valor y sacrificio y su amor por la Patria y, en particular, su amor por los niños.  Sé que otros lo harán. 

Dos días antes de su partida a la eternidad, la visité en el hospital junto a mi esposa y nuestro hijo.  Al despedirnos entonamos La Borinqueña Revolucionaria.  La recuerdo con su puño en alto cantando con nosotros.  Nunca olvidaré cómo, aún ante la muerte, seguía siendo la puertorriqueña de siempre. 

Escribo estas líneas, doña Isabelita,  porque hay un anuncio politiquero de unos anexionistas entreguistas que ponen a la venta la dignidad y el futuro de nuestro pueblo.    Usan su imagen para intentar comprar los votos de los ancianos con el ofrecimiento de 1.8 billones de dólares.  ¡No sabrán estos señores que ellos podrán tener precio, pero usted jamás lo tuvo!  Además, su pueblo la amó y la cuidó hasta el final de su valerosa vida porque los pueblos dignos reconocen a aquellos que viven con dignidad.  Usted vivió para liberar la Patria; aquellos viven para entregarla.

Sé que en la politiquería colonial otros son los valores, o falta de ellos, pero por lo menos se debe tener un mínimo de vergüenza y respetar a los que les sobra la dignidad de la cual ellos carecen. 
Gracias, doña Isabelita, por dejarnos como herencia el respeto a nosotros mismos. 

por Rafael Cancel Miranda
28 de octubre de 2016

Trump y el paraíso perdido americano


por Rogelio Escudero Valentín


Donald Trump continúa dibujando una invaluable radiografía del imaginario racista, machista y xenofóbico de un amplio sector de la población estadounidense.
¿Por qué lo siguen con delirio sus partidarios? Lo siguen porque comparten su visión de mundo. Como su histriónico candidato, achacan los graves problemas socio-económicos del país a las bandas de “delincuentes” (los inmigrantes) que han traspasado ilegalmente las fronteras sagradas. Les seduce su propuesta de construir un muro protector que deberán pagar los invasores, por su pecaminosa osadía.
Por sintonía ideológica, se sienten además convocados cuando escuchan, en éxtasis rabioso, la consigna “Make America great again”, invitación a recuperar el paraíso perdido. La marea que trajo ese fenómeno de masa no bajará cuando terminen las elecciones; tampoco, con una posible renuncia del candidato. Sus efectos apenas comienzan.
Para justipreciar el “legado” de Trump debe abandonarse la tendencia a psicologizar su figura, a verlo como un simple cretino desquiciado, empeñado en destruir valores democráticos de la gran nación americana. Trump no es un lobo solitario ni el gran eclipse que tapa el sol de las bondades del sistema capitalista, como señaló un político del patio que camina, por cierto, con pocas luces. Llegados a este punto, cabe preguntarse si el sol de la democracia, ensombrecida por el “loco” Trump, brilló alguna vez en Estados Unidos. Respondemos con un sí que debe ser cualificado.
La democracia estadounidense brilló, hastaCONVERTIRSE en un poderoso mito, cuando las trece colonias hicieron suyas, en su lucha por la independencia, ideas progresistas de la Ilustración europea. La naciente república enarboló, por ejemplo, el culto a la razón y a la libertad en su entrada a la modernidad, sepultando así privilegios antidemocráticos del Antiguo Régimen, basados en el nacimiento.
No debe olvidarse, por supuesto, un “pequeño daño colateral” del proceso: la casi exterminación de los pueblos indígenas. Con todo, debemos reconocer que el sol alumbró en el horizonte de una nueva época.
Ahora bien, ¿cuándo comenzó el eclipse? Alexis de Toqueville nos brinda una pista en su clásico “La democracia en América”: “Así, a medida que la masa de la nación gira hacia la democracia, la clase particular que se ocupa de la industria se vuelve más aristocrática”. ¿Auguraba esta afirmación el surgimiento del 1% que controla la economía estadounidense en la actualidad?
La sombra se extendió, de eso no cabe duda, cuando Estados Unidos le robó a México más de la mitad de su territorio en un despojo que quedó rubricado en 1848 con el Tratado Guadalupe-Hidalgo. Todo, por supuesto, en nombre de la “democracia”.
El mito floreció en el siglo 19 a pesar del eclipse. Tanto es así que en Puerto Rico los partidos emergentes luego de la invasión de 1898 clamaban por la anexión isleña a la república del norte. Los políticos de entonces tardarían en comprender una premonición del independentista Gutiérrez Arroyo, preso por separatista en tiempo español. Cuando divisó desde su prisión la entrada de las cañoneras yanquis a la bahía de San Juan (lo relata el historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring), escribió en lo más alto de la muralla que lo aprisionaba una frase lapidaria: “No hemos sido liberados; tenemos meramente un cambio de amo”.
Fue, sin duda, una premonición. Nuestros reclamos de poderes políticos han sido recibidos muchas veces con la misma actitud despreciativa que exhibe hoy el republicano Trump. Nada nuevo bajo el sol.
“Porque las cosas son así deben ser de otra manera”, sentenció Bertolt Brecht. Abriguemos la esperanza de que nuevas generaciones de estadounidenses rescaten la nobleza de aquella nación extraordinaria que ofrecióALBERGUE a patriotas cubanos y puertorriqueños en el siglo 19.
Por ahora, tengamos en cuenta que el gran eclipse es el complejo militar, industrial y comunicacional que ha secuestrado no solo a Estados Unidos, sino a gran parte de la humanidad. Bajo su sombra imperial, Donald Trump y Hillary Clinton se estrechan las manos, sonrientes.















viernes, 28 de octubre de 2016

Obama Could Be Indicted For War Crimes


Click on the following link to watch the video about it: https://youtu.be/dNNQ1SfVKQU

This president was awarded the Nobel Peace Prize.  Just on the basis of the United States' oldest colony in the world, and the fact the he too has ignored the United Nations' 35 resolutions asking him to immediately decolonize Puerto Rico, President Obama should never have gotten that prize.

We need to vote with our feet, because those who lie to represent instead the 1%, don't believe in JUSTICE FOR ALL!

jueves, 27 de octubre de 2016

La Historia de Puerto Rico que No se Enseña


La verdadera historia de Puerto Rico no se enseña en las escuelas coloniales del país.  El Dr. Nelson Rochet Santoro le ensenó esa historia tabú que le tomó 35 años para investigarla a 4 grupos de estudiantes de una escuela superior en Puerto Rico.  Oprima los siguientes enlaces para ver los videos de las Clases 1 y 2 de la mañana del miércoles, 26 de octubre de 2016:
1. https://youtu.be/VN5CJBxLc10

Comuníquese con el Dr. Rochet Santoro para invitarlo a dar una charla a su grupo al 787-630-0810, o a su correo electrónico nelsonrochet@mail.com. 

El Dr. Rochet Santoro radicó en junio de 2013 un pleito de parte de soldados y veteranos puertorriqueños en contra del gobierno de Estados Unidos sobre su racismo institucional.  El mismo nieto del Dr. José Celso Barbosa que ayudó como médico  a los heridos durante el bombardeo de la marina de Estados Unidos a San Juan en el 1898, fue uno de los que firmaron esa demanda.  La Comision de Derechos Civiles de Estados Unidos nunca le contestó su demanda como nos había explicado el mismo Dr. Rochet en el salón de case, “¡No nos hacen caso!” Oprima el siguiente enlace para ver esa demanda: http://informacionaldesnudo.com/wp-content/uploads/2015/09/COMPLAINT-BY-THE-COUNCIL-OF-VETERANS-AND-SOLDIERS-FROM-PR-TO-THE-USCCR-14-JUN-2013-Rev-20-AGO-2013.pdf

¡Organicémonos para exigirle al gobierno de Estados Unidos que cumpla con las 35 resoluciones de la Organización de Naciones Unidas pidiéndole la descolonización inmediata de Puerto Rico, porque el que nos tiene esclavizado por casi 120 años no creen en la JUSTICIA PARA TODOS! 

Join 35 Mujeres NYC in Times Square on Sunday!


35 Mujeres NYC x Oscar will return to Times Square this weekend to rally and spread the word about the international campaign to free Puerto Rican political prisoner Oscar López Rivera!

Please join us at 4:00 pm this Sunday in a 35-minute action to create awareness among our communities and help build a movement for his release. Hermanos and allies are welcome to attend and help distribute literature and gather petitions signatures!  Click here to RSVP.

WHEN:
Sunday, October 30th
4:00 pm to 4

WHERE:
44th Street at Times Square
bet. Broadway & 7th Avenue
(South Side)

DIRECTIONS:
Subway: 1, 2, 3, A, C, F, N, Q, or R Train to 42nd Street/Times Square

BACKGROUND

35 Mujeres NYC x Oscar is a group of women from New York City committed to securing Oscar López Rivera’s freedom. We hold monthly rallies on the last Sunday of every month from 4:00 – 4:35 pm to signify the 35 years that Oscar has been imprisoned in federal penitentiaries. Our rallies coincide with actions occurring at the same date and time in San Juan, Puerto Rico that were initiated by 32 women in 2013 to mark Oscar’s 32nd year of imprisonment.

Oscar López Rivera is a Puerto Rican nationalist who was convicted for the thought crime of seditious conspiracy – the same as former South African President and anti-apartheid leader Nelson Mandela. The 73-year-old Vietnam veteran has never been accused nor convicted of committing a violent act or causing harm or death to anyone. He is the longest-held Puerto Rican political prisoner in the history of the nation’s independence movement. Activists, singers, politicians, actors, students, religious leaders and lawyers the world over have petitioned President Barack Obama for Oscar's release and clemency.



Querer ser libre es comenzar ha serlo


Saludo patriótico,

El mes de octubre ha sido testigo de dos eventos históricos que han impactado al pueblo puertorriqueño. El 25 de octubre de 1935 ocurrió la Masacre de Río Piedras y el 30 de octubre de 1950 la Revolución Nacionalista. Décadas después, las condiciones que los propiciaron prevalecen, la imposición colonial y el reclamo de libertad.

El pasado 18 de julio de 2016, en la actividad Independencia ¡Ahora! la compañera Rita Zengotita Ramos pronunció las palabras que en esta publicación compartimos con ustedes al oprimir este enlace:  El_Albizu_2016_10_01 _Num5 (188 KB)

En la Patria,

Edwin F. Rosario
Fundación Casa Albizu

Para información:
Facebook Casa Albizu, Fundación Casa Albizu 
casa.albizu@hotmail.com 
787-379-3394
* Favor de reenviar este mensaje


martes, 25 de octubre de 2016

De Río Piedras a Ponce: Valor y sacrificio


No quiero que pase el día de hoy, 24 de octubre, sin rendir honores a cuatro mártires nuestros que fueron masacrados en Río Piedras el 24 de octubre de 1935, asesinatos ordenados por el nefasto coronel del ejército estadounidense Elisha Francis Riggs, quien fue cómplice  en Nicaragua del asesinato del General de Hombres Libres, Augusto César Sandino.  Ese día los nacionalistas tenían un acto en la Universidad de Puerto Rico y cuatro estudiantes, ligados a los sectores de poder en el país, convocaron una asamblea ese mismo día para declarar a don Pedro Albizu Campos el enemigo número uno de los estudiantes.   Cuatro jóvenes nacionalistas, Ramón S. Pagán, Tesorero del Partido Nacionalista, José Santiago Barea, Pedro Quiñones y Eduardo Rodríguez Vega, se acercaron al recinto universitario, donde los interceptó la policía.  Los cuatro fueron acribillados por la policía colonial y resultó herido el nacionalista Dionisio Pearson.

Para esos años, crecían tanto el movimiento independentista en Puerto Rico, como el Partido Nacionalista. Desde Washington, bajo órdenes del presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, se envió al coronel Riggs para fungir como jefe de la Policía Insular de Puerto Rico, y al general Blanton Winship como gobernador, con instrucciones de exterminar el Partido Nacionalista.  Ambos militares declararon:  Frente a los nacionalistas, tiren a matar.   El 23 de febrero de 1936, el coronel Riggs fue ajusticiado por dos jóvenes nacionalistas, Elías Beauchamp e Hiram Rosado, quienes luego fueron asesinados en el cuartel de la policía.  El tribunal estadounidense en Puerto Rico, llamado “federal” ordenó el arresto del  liderato nacionalista:  Pedro Albizu Campos, Clemente Soto Vélez, Erasmo Velázquez, Juan Gallardo Santiago y  Pablo Rosado Ortiz, con cargos de “conspiración sediciosa”, o  sea, intentar derrocar el gobierno de los Estados Unidos.  Desde Washington enviaron a Puerto Rico al juez federal Robert A. Cooper y al fiscal Cecil Snyder, así como los primeros dos agentes del FBI que llegan al país.  Todo ello para fabricar un caso contra los nacionalistas.  Entre los abogados de éstos estaban los jóvenes  Julio Pinto Gandía y Gilberto Concepción de Gracia.

Se celebró un primer juicio con un jurado mayoritariamente puertorriqueño, el cual absolvió a los nacionalistas.  Ante este resultado, se celebró un segundo juicio con un jurado constituido por estadounidenses y uno o dos puertorriqueños, de esos que se venden al mejor postor.  El 31 de julio de 1936 todos los nacionalistas fueron declarados culpables y posteriormente enviados a la prisión federal de Atlanta, Georgia. 



El 21 de marzo de 1937, los nacionalistas organizaron una demostración pacífica en Ponce para reclamar la excarcelación de don Pedro Albizu Campos y sus compañeros nacionalistas.  Bajo órdenes del general Blanton Winship, se perpetró la Masacre de Ponce, donde fueron asesinados 17 patriotas, entre ellos la niña de 12 años de edad, Georgina Maldonado, quien salía de la iglesia puesto que era Domingo de Ramos.  Resultaron heridas alrededor de 200 personas.

Tanto nuestros mártires caídos en Río Piedras, como los caídos en Ponce,  vivirán para siempre en la memoria del pueblo por el cual dieron sus vidas.  Recordar a los héroes y heroínas fortalece el espíritu de los pueblos.  Recordemos y honremos los nuestros.
-- 
Rafael Cancel Miranda

Se llega más pronto a la meta de pie que de rodillas.