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martes, 14 de febrero de 2017

Hablando con mi gente


Compañero y hermano Oscar López Rivera,

Quisiera verte y abrazarte hoy como quisieran miles de puertorriqueños, y sabemos que tú también quisieras abrazarnos y, además, expresarnos las gracias, pero ya podremos.  Sé que tu llegada a la Patria estuvo fuera de tus manos; de los contrario, hubiese sido diferente.

Venciste casi 36 años de prisión, entre ellos 12 años en la unidades de control de la prisión de máxima seguridad de Marion, Illinois, en el “Behavior Modification Program”,  que conozco muy bien pues de los 9 años que pasé en esa misma prisión, me castigaron por 18 meses en esas unidades de control donde tantos enloquecían y otros de suicidaban. Por esa fuerza de voluntad tuya, sé que si la llegada hubiese estado en tus manos, no hubiese habido  confusión alguna, como la hubo.

Sé que estoy en la lista de los que te prohíben ver, pero me contenta que ya estés en tu patria.  Te conozco muy bien, mi hermano, pues me formé con gente digna y patriota como tú.  Soy nacionalista. 

Te incluyo algunos poemas que escribí acerca de ti y de nuestros compañeros y compañeras a través de los años.


Compañero Oscar

Compañero Oscar López Rivera,
los poderes le temen a tu poder,
el poder de un hombre que no reniega
ni de su pueblo, ni de su propio ser.

Y te encadenan a cajas de hierro,
te rodean con ocho esbirros,
ignoran estos serviles sabuesos
que no hay cadenas para tu espíritu.

Que tu espíritu es el de tu pueblo,
de ese pueblo que jamás se doblega,
ese pueblo de voluntad de acero
que al igual que tú va rompiendo rejas.
18 de mayo de 2011

32 niños x Oscar

Treinta y dos niños boricuas,
treinta y dos banderas patrias,
treinta y dos soles del alma
que a la verdad iluminan.
Treinta y dos niños boricuas,
que en un gesto de amor patrio,
los treinta y dos se juntaron
para clamar por justicia.

Treinta y dos nobles conciencias
honrando al patriota Oscar,
el hijo de San Sebastián
que es nuestro Nelson Mandela.

Treinta y dos niños boricuas,
treinta y dos corazones
que nos llenan de ilusiones
hacia una mejor vida.

Treinta y dos niños valientes,
dignos de tener bandera,
dignos de un López Rivera,
gracias por decir ¡Presente!
                                    5 de septiembre de 2013

El milagro de Oscar

Mi pueblo borincano,
del cual me honra ser parte,
quiero extenderte la mano
y el corazón abrazarte.

Y decirte del orgullo
que sabemos que Oscar sintió
cuando supo que los suyos
lo recordaban con amor.                 

Compartiste su celda,
sentiste sus dolores,
y dejaste unas huellas
que enaltecerán tu nombre.

Gracias, hermanos y hermanas,
por vencer las diferencias,
y por juntar nuestras almas
por Oscar López Rivera.
                                       6 de junio de 2013

Ni con cárcel, ni con balas

En las cárceles del imperio,
siguen tres patriotas presos,
Oscar, Haydee, Carlos Alberto,
boricuas de tierra adentro.

Presos por veintisiete años,
presos por defender su patria,
presos por ser seres humanos,
que no trafican con sus almas.

Y mientras ellos estén presos,
parte de nosotros lo estará,
pues somos parte de ese pueblo,
que los tres quieren liberar.

Oscar, Haydee, Carlos Alberto,
gracias por tanto sacrificio,
por tantas noches de desvelo,
sin más cielo que un techo frío.

Gracias por darnos tantas luces
en un mundo de oscuridades,
gracias por cargar nuestras cruces,
con el amor de un Betances.

Gracias, compañeros del alma,
gracias por darnos el corazón,
gracias en nombre de la patria
y gracias en nombre del amor.

Gracias por vencer las cárceles,
vencer el tiempo y el hastío,
y gracias por seguir pa’lante,
alumbrándonos el camino.
2008

 ¡Gracias, Oscar!


Rafael Cancel Miranda
Se llega más pronto a la meta de pie que de rodillas.


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